Un hombre murió hoy a la madrugada después de haber recibido un disparo accidental durante la persecución de un joven que habría pretendido robar en viviendas del barrio Soeme, Las Talitas.
El hecho se produjo a las 2. Los habitantes de ese sector comenzaron a gritar por la presencia de un desconocido en los techos de la vivienda.
Un grupo de vecinos comenzó a buscar al sospechoso hasta que una mujer gritó que un joven se encontraba en el fondo de su casa. A ese domicilio, portando armas de fuego, ingresaron Bartolomé Gil (55 años) y Héctor Coronel (51). Minutos después, redujeron al sospechoso que fue identificado como Yonathan Ezequiel Iramain (22)
Pasaron unos segundos y se sintió el sonido de un disparo. El proyectil, que había salido del arma que portaba Gil, impactó en el abdomen de Coronel, quien murió a los minutos.
Personal de la división Homicidios de la Policía, al mando de la comisario Juana Estequiño, y del Equipo Científico de Investigación, al realizar las primeras pericias y al entrevistar a los vecinos, confirmaron que se había tratado de un accidente, por lo que no aprehendieron a Gil.
Lo mismo sucedió con Iramain, quien quedó en libertad porque ningún vecino lo acusó de haberle robado algo. El joven, que tiene antecedentes penales, fue castigado por varias personas.
El hecho se produjo a las 2. Los habitantes de ese sector comenzaron a gritar por la presencia de un desconocido en los techos de la vivienda.
Un grupo de vecinos comenzó a buscar al sospechoso hasta que una mujer gritó que un joven se encontraba en el fondo de su casa. A ese domicilio, portando armas de fuego, ingresaron Bartolomé Gil (55 años) y Héctor Coronel (51). Minutos después, redujeron al sospechoso que fue identificado como Yonathan Ezequiel Iramain (22)
Pasaron unos segundos y se sintió el sonido de un disparo. El proyectil, que había salido del arma que portaba Gil, impactó en el abdomen de Coronel, quien murió a los minutos.
Personal de la división Homicidios de la Policía, al mando del comisario Juan Estequiño, y del Equipo Científico de Investigación, al realizar las primeras pericias y al entrevistar a los vecinos, confirmaron que se había tratado de un accidente, por lo que no aprehendieron a Gil.
Lo mismo sucedió con Iramain, quien quedó en libertad porque ningún vecino lo acusó de haberle robado algo. El joven, que tiene antecedentes penales, fue castigado por varias personas.